lunes, 20 de febrero de 2012

Reflexiones acerca de la e-Evaluación



La evaluación en ambientes virtuales precisa de una mirada estratégica que propenda por integrar diferentes elementos en busca de esa evaluación formativa e integral. Difícilmente podemos distanciarnos de elementos clave, ampliamente tratados, como instaurar el proceso evaluativo por fases progresivas de acuerdo al avance y evolución de la enseñanza y el aprendizaje. Igualmente plantear la evaluación a través de la e-Moderación que exige esa revisión y ajuste continuo del e-facilitador, tutor o docente. Un componente de gran valor también es la interactividad, donde una comunidad virtual de práctica avanza en sus propósitos, alcance de logros y la construcción colaborativa y social del conocimiento, como sustenta Peláez (2006), en la Propuesta de evaluación del Grupo de Investigación EAV, Universidad Pontificia Bolivariana:

La Propuesta pedagógica y didáctica del Grupo EAV contempla los procesos de evaluación de los aprendizajes como un componente fundamental, ya que se piensa ésta en dos vías: 
1. Como verificación del logro de los propósitos, esto es, un carácter social que pretende la selección y clasificación de los estudiantes a través de la constatación y certificación de la construcción de conocimientos (…)
2. Como integrante activo en la construcción del conocimiento de cada uno de los sujetos involucrados en los procesos de enseñanza y de aprendizaje; esta es  la función pedagógica o formativa de la evaluación. Con ella se pretende aportar información pertinente para la adaptación de las actividades de aprendizaje a las debilidades y fortalezas de los estudiantes (p. 02).
Barberá (2006) afirma que la tecnología ha realizado tres aportaciones importantes para la e-evaluación distinguiendo :
a) Las pruebas electrónicas, donde el estudiante obtiene tiene a su alcance formularios  de test y sus resultados en tiempo real. 
b) La evaluación enciclopédica, con repositorios de información excepcional y más compleja; y 
c) La evaluación colaborativa, aportación que posee debates virtuales, foros virtuales y aportaciones de grupos de estudio. 
Barberá aboga por dimensionar la e-evaluación desde cuatro perspectivas principales como son, la evaluación del aprendizaje, la evaluación para el aprendizaje, la evaluación como aprendizaje y la evaluación desde el aprendizaje. La autora remarca la necesidad de observar también la evaluación como un proceso multidimensional, que debe incluir la etapa postevaluativa (Coll, 1995), y una agenda feedback como derecho y como deber:
Porque diseñar contextos virtuales de enseñanza y de aprendizaje significa dotarse de un sistema de evaluación que incluya criterios, juicios, decisiones educativas, y retroalimentación, en el marco de  un aprovechamiento de las ayudas del profesor para desarrollar un aprendizaje progresivamente más solido y complejo, Barberá (citado en Barberá 2005).
La complejización y planeación de la e-evaluación como un proceso reflexivo requiere entonces observarse detenidamente, de cara a ese carácter potenciador real de adquisición y desarrollo del conocimiento. La educación en ambientes virtuales  demanda procesos secuenciales e hiladores que propendan por la flexibilidad y  la e-participación desde la colaboración y el trabajo de una comunidad. Un tema que no se agota aquí, por supuesto, y que demanda investigación aplicada, nuevas propuestas o rubricas que contemplen elementos pertinentes.
Referencias
- Peláez, A. (2006) Propuesta de Evaluación de los aprendizajes para la educación en ambientes virtuales. Disponible en:

-Barberá, E. (2006) Aportaciones de la tecnología  ala e-evaluación. Disponible en:




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