miércoles, 22 de febrero de 2012

Tres experiencias personales con la evaluación educativa

1. Evaluación vacía

A través del ciclo secundario y profesional (2 pregrados)  he experimentado una evaluación vacía, es decir, no propende por un formar, ya que solo se asumió en su modalidad o tipo sumativo, limitándose a al esquema de parciales, ejercicios y evaluación final. No aporta, no regula, es vacía.

















2.Evaluación cuasi-formativa
La experimente en mis dos pregrados, cuando los docentes proponía mediar la evaluación bajo los criterios de auto-co-y hetero evaluación; en ocasiones significaba ya que se tenía la opción de socialización y debatir el alcance de logros, sin embargo no realzaba el verdadero valor de una evaluación.
adrianclavijo.wordpress.com


3. Evaluación experimental y colaborativa
Ya en los últimos niveles de mi formación como Licenciado en educación, si tuve la oportunidad de compartir espacios de formación donde la evaluación consistía en un ejercicio pensado analíticamente,  en términos  de su real aporte a la formación como futuros educadores. Desde allí, pudimos visualizar componentes críticos para su delineamiento, alcances y dimensiones que debe abarcar: hacia la complejización del proceso evaluativo. 

Through the woods: murraymitchell.com



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